Al fondo de la fila

(levantando los brazos y guardado distancia).

Después del himno

que hace eco en el liceo

se celebra la fila

y en el fondo

los sin gravedad

los que no son de verdad

flotando por acá

en la guerrilla en mi pecho

entre prejuicios

y puñales

seriales

sociedades

errores

ciudades

y más gravedades.

Me pediste que callara

mientras dictaban apellidos

silenciando mi hambre

por mi guerra desatada

en mi espina dorsal

dormitada

pegada en las entrañas

y en mi líquida educación

coagulada.

En mi tontera

en las cruces de plástico que cargo

cuando ya no quedan de madera

que ya quemé la leña

pa hacer un fuego

que calmaría la pena

mi pena

que quizá ya no es la tuya

quizá ya no es la misma hambre

ni la misma sed.

Porque el intelecto

y el análisis

el coeficiente

el academicismo

las ecuaciones

la razón

las neuronas

lo burgués

y los ismos

y sus sismos

yo mismo

y todo ese rollo marciano

que no me soporta a ratos

porque nunca

lo he soportado tampoco.

Hacen la lista

los primeros en contestar vacilan

pero con voz fuerte

de macho

carrasposa y dura

cómo forjada entre golpes y humillaciones

entre empujones de pseudo pelea

y saliva de insultos

más testosterona

y menos llanto.

Porque en el fondo de la fila

no se aceptan fraudes

estafas llamadas “hombre”

sin serlo

con lloriqueos y dramas

y amor incondicional.

Y sigue la lista

los obedientes sonríen

orgullosos

mostrando asistencia

y sus medallas

y tú al medio

oyes esa voz áspera

que grita mi nombre

y crees en ese acento

intelectual y sofocado.

Ya que en el fondo

de tu espina dorsal

le crees a esas letras

a esos miedos

y a los plásticos

al academicismo

y a mi tontera

adornada por letras bonitas

e incompletas

para callar la gravedad

y la seriedad

de los de delante de la fila

(su) realidad fermentada Es un espacio que busca disputar la hegemonía cultural e informativa que deriva del capitalismo patriarcal colonialista.

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