¿DE QUIÉN ES LA REVUELTA SOCIAL DEL 18 DE OCTUBRE DEL 2019?

A casi un año de la revuelta social, resulta fácil señalar quienes No son los dueños, ni artífices de la manifestación del pueblo oprimido. Lejos de la calle, lejos del gas del zorrillo, del agua del guanaco, lejos de la miseria y la explotación, están ellos quienes, a puerta cerrada, sin escuchar a la gente como es su costumbre, salvaron a Piñera y su gobierno compuesto de asesinos, mentirosos y ladrones. Le dieron carta blanca a su brazo armado para matar y criminalizar la lucha. Todo para salvar sus privilegios y status en nombre de la PAZ. En nombre de esa Paz han condenado al presidio a más de 2 mil jóvenes luchadores, más de 300 heridos en sus ojos, las acusaciones por violación a los derechos humanos suman miles y siguen a diario. Esa supuesta Paz le ha quitado la vida a hombres y mujeres que exigían dignidad. Debemos recordar hoy y siempre que históricamente la Paz de ellos es la Muerte de nosotres.

A las puertas de conmemorase un año del estallido social y sin olvidar a los que no están, podemos decir que la revuelta No es de lxs ilustradxs y politizadxs como tampoco de los académicxs, ni las elites intelectuales, tampoco de las vanguardias del pensamiento burgués o de algún caudillo dispuesto a sacrificar a sus esclavos en nombre de su ideal; esta revuelta no nació de unos pocos que quieren hacer caridad con los explotados, tampoco de la iglesia y sus acomodados, menos de las oligarquías que nos dominan. 

La revuelta social es el grito de disidentes, hombres, mujeres, jóvenes y niñes que han despertado del sueño de un futuro prometedor; se han mirado al espejo reconociendo su propia explotación, la miseria y la agonía en la que viven ellos, sus padres, abuelxs y ancestrxs. Han despertado, a la mentira del destino del proletario que nos han introyectado.

¿De quién es la revuelta social? La revuelta es nuestra, de la clase oprimida, es legítima herramienta de rebelión, y como tal ha construido comunidad en el enfrentamiento a la represión.

La revuelta es de las y los individuos fragmentados, con deseos individuales que cada día son más inalcanzables que, a pesar de sus esfuerzos, parecieran no tener la destreza, ni belleza o la inteligencia suficiente para poder conseguir lo que se desea. La revuelta es de nosotres que nos culpabilizamos por la falta de méritos, pero sin duda mañana trabajaremos con aún más fuerza, porque así nos han hecho creer que se consigue el éxito y el progreso. La revuelta es nuestra de lxs que hemos sido engañadxs por décadas; de lxs que viven en los límites y en la misma exclusión social. La revuelta es de todes los que tenemos como denominador común el dolor. De los que hemos visto con incredulidad, pero con aceptación aprendida las inmensas desigualdades que vivimos a diario. La revuelta es nuestra de todes los alienígenas y patipelados del territorio, que de una vez y sin consignas, nos abalanzamos a las calles con el profundo deseo de dejar atrás la desigualdad que nos constituye. Rebelarnos contra el destino que nos han asignado luchar sin temor por y con los otres por demandas colectivas.

La revuelta es nuestra de los que salen a la calle con bandas y bailes, de lxs que se disfrazan, de la gente con sus pancartas, de lxs barristas y también de lxs artistas. De la Primera Línea, de lxs secundarios, de lxs abuelxs con sus nietxs, de lxs que se encapuchan y de lxs que no lo hacen; la revuelta es de quienes recuerdan a sus muertos, a los presos; a madres, tías, amigas e hijas asesinadas. La revuelta es de lxs endeudados por estudiar, por salud, por vivienda, por querer vivir, la revuelta es por la tierra, y de lxs ciclistas. Somos la mayoría esa mayoría que sale a marchar con sus familias, el perro, lxs amigxs, los compañeros de trabajo, liceo o universidad, de lxs que marchan por los animales, de los que pasan a dignidad después de salir de la obra o la oficina, de lxs que van solxs, pero están acompañados de una multitud molesta, que sin embargo ríe, canta y baila porque cree que puede cambiarlo todo si estamos juntos y movilizados. Una multitud que baila porque ha despertado.

Este número de (su)realidad fermentada no solo es especial por la fecha en la que se lanza; es aún más especial, porque en ella encontrarás el relato del estallido, en una poesía, un cuento, en la narración de experiencias organizacionales de grupos de mujeres, en el análisis del sujeto que salió a la calle ese 18 de octubre y como se configuró su malestar.

No puedo dejar de señalar que este número tendrá su primera versión en papel, y que la encontrarás donde debe estar en la calle con la multitud gritando, en sintonía con los muertos y con esperanzas de un cambio.

(su) realidad fermentada Es un espacio que busca disputar la hegemonía cultural e informativa que deriva del capitalismo patriarcal colonialista.

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