La ciudad sin ti:

Con amor para Pedro

Cada palabra de este poema ha sido escrita reimaginando e inspirándose en la prosa de Lemebel, recorriendo una ciudad que lo extraña y necesita.

 Tu ciudad sin ti 
tiene grietas en los cementos
esperando ser regadas
 cada semana 
ansiosas por ver brotar 
algunas hileras verdes 
revelándose contra la capital 

  Malezas furiosas 
contorsionándose
 tapando las esculturas fallidas 
y oxidadas de viejos mártires 
Inconfundibles adoquines perdidos en el aire
 rozando el cielo verde 
picante y carrasposo
 por tanta lacrimógena abandonada
Pedro Lemebel
En el fondo vi tu silueta
recortada entre gritos y llantos
parecías moverte ágil y aventurera
disfrutando el colapso del tablero
teñido a rojo carmesí
por el vino y tu sangre
acaramelada y distante
hambrienta de justicia y amor
de venganza y rebeldía
de tristeza por las niñas bajo la mesa
y resentimiento por el banquete
de los que saltaban arriba de ella
 
 
Gritaste mi nombre
cuando nunca tuve uno
gritaste sin palabras
sin plegarias ni mentiras
le gritaste a mi sexo y a mi cólera
a mi amor y a mis heridas
y a mis cicatrices dibujadas en dictadura
pintadas en transición
 
 
Pero desapareciste a los segundos
vieja ilusión marchitada por el tiempo
dibujaste mi pena y te fuiste
o quizá nunca llegaste
quisiste existir en este tiempo
y te escribí
te inventé
de nuevo
te parí
en estas calles
entre el cruce del imaginario
y el amor
donde siempre perteneciste
 
 
En esas calles laberínticas
que levantan nuevos muros y destruyen otros
descansan nuevos mausoleos de viejas costumbres
y alguna que otra sombra
Fantasmas de una ciudad sin ti
que se construye valiente
para no ser condenada al mismo infierno de muchos
ni levantada al estrellado y falso cielo de pocos
La ciudad sin ti
se escribe a sí misma
pero a través de tus pasos

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