La miseria del corsario, la miseria del mercenario:

“solo pedimos trabajar tranquilos” y la burda performance de los camioneros.

Una vez más, un paro de camioneros al servicio de los oligarcas terratenientes del sur que quieren “trabajar en paz”.  Una vez más como en el 72 y el 73´ se ocupa la amenaza del desabastecimiento como presión política para promover más autoritarismo en función de los intereses del gran empresariado terrateniente.

Más violencia y represión contra los mapuches y de paso, los agresores que dominan estos territorios ganan unas leyes que no solo favorecen la impunidad de las forestales y los ecocidas, sino que pueden ser ocupadas contra el movimiento social.

Como paso en el gobierno de Bachelet cuando en una situación similar montaron la primera performance “contra la delincuencia”. Delincuencia es para ellos cualquiera que interfiera de algún modo con el flujo y la eterna producción de ganancias a la que aspiran.

No deja de ser gracioso que llamen agricultores a un montón de terratenientes colonialistas patriarcales codiciosos, que destruyen el sur de chile con sus forestales y la explotación agrícola industrial de las tierras, la prensa y sus sesgos ideológicos, ja!. Bueno al menos esa vez el 2015, su show no salió tan limpio, porque varias personas salieron a protestar contra esta patética puesta en escena cuando pasearon sus camiones ridículos fuera de La Moneda.

Y así, se vuelve a repetir la historia, como una mala película que tiene tres o cuatro partes, cuya secuela es peor que la anterior. Los mercenarios haciendo gala de un patriotismo más imbécil aún que aquellos que alardean patria desde el nacionalismo chovinista, patriotas del capital mundial, patriotas del internacionalismo burgués, patriotas del mercado y la mercancía, patriotas del dinero, machitos de la patria, que obedecen dócilmente al rol que les encomiendan sus amos. Ciega y matonesca obediencia, indigna y estéril de toda posibilidad de razón autónoma, es más fácil, cómodo y cobarde  seguir siendo un sirviente del patrón, un domesticado.

Gremio vulgar y codicioso, hablan de delincuencia, terrorismo y de querer trabajar en paz, Interesante palabra, paz. Pero como dijo Sergio Pérez (Presidente de la Confederación Nacional de transporte de carga), en la entrevista en Mentiras Verdaderas, vamos a los problemas de fondo ¿Se puede trabajar en paz cuando tu trabajo es puro despliegue de violencia para otra cultura u otro pueblo, o en el caso de las fuerzas del orden que detentan el monopolio de la violencia para ejecutarla contra los sectores explotados o marginalizados, trabajo que se traduce en violencia puede llevar a la paz? ¿Se puede “trabajar en paz cuando tu trabajo es funcional a un modo de producción que depreda ecosistemas en nombre del dinero, donde todo se organiza en función de las ganancias y la avaricia psicótica de los sectores dominantes, su racismo y maltrato a todo quien no sea europeo o primer mundista? ¿Se puede pedir “paz” si estas lastimando físicamente a otros seres? Lo que ocurre en el sur  es  el despliegue de la misoginia contra la madre tierra.   Los trabajos están situados en ciertos contextos, y nada es tan inocente como parece en sus palabras.  Los oligarcas pretenden que se entienda el conflicto en la Araucanía como un problema de quienes trabajan allí en sus empresas, limpiándose de toda responsabilidad histórica, llamándose a si mismos  trabajadores o agricultores, parte de su puesta en escena, cuando son una clase destructora y depredadora. Sus narrativas simplistas sacan de contexto, el histórico y territorial conflicto que se suscita en el Wallmapu, mostrando la problemática de una forma que los exculpa de toda responsabilidad.  Escondiéndose tras sus trabajadores, en una performance que tiene varios actos y cuya  narrativa burda y tautológica dice : “somos camioneros, queremos trabajar en paz, los mapuches terroristas y violentos no nos dejan trabajar con seguridad”. En radio U  de chile plantean que. “Desde el domingo, la tensión ha ido escalando y el presidente de esa organización, Sergio Pérez, ha dirigido ácidas críticas al Ejecutivo y al Congreso a quienes interpeló directamente conminándolos a “hacer la pega por la que todos los chilenos les pagamos” refiriéndose a la tramitación de las leyes de protección que tal gremio ha solicitado. “Sólo pedimos que nos den la protección que todo chileno puede exigir al Estado, el derecho a trabajar, a la vida, a circular por los caminos de Chile”.

 Suena bien, convincente para cualquiera que le gusten las respuestas fáciles y prefiera mantenerse como un necio/necia/necie o sufra de pereza mental. Pero la realidad es otra, aquí hay un conflicto territorial, entre el capital oligarca cuya  propiedad capitalista  de la tierra es fruto de un proceso de matanzas y despojo de comunidades indígenas que además de tomar esas tierras por la fuerza de la violencia física y la descalificación constante hacia sus habitantes,  las explotan hasta la desertificación; versus comunidades resistentes cuya cosmología resulta antagónica y diferente a los intereses del capital y sus defensores terratenientes.  Así los extractivistas quieren más tierras más extractivismo más explotación, para obtener más capital, mientras que las comunidades en resistencia harán lo que tengan a mano para detener la matanza de los seres que habitan los bosques del sur y que también habitaron sus antepasados.

El Mostrador plantea   “Los camioneros exigen que el Congreso tramite con urgencia “13 leyes que están descansando hoy día en el Senado” y que dicen relación con la prevención y persecución y sanción de delitos».  Traducción: tras esta performance del paro lo que se empuja es la radicalización de las leyes anti protesta social. El fortalecimiento de la ley antiterrorista, leyes y paz para el extractivismo, guerra contra los mapuches y la movilización social. La performance prepara un pseudo e inocente discurso ciudadano,  escondiendo el verdadero fin que es  fortalecer la represión, ya que el autoritarismo y la intimidación es la salida para  una fase del capitalismo neoliberal que ya no puede operar sin recurrir a la violencia.

Los camioneros y los empresarios que los manejan quieren seguridad y paz para que no haya intervención en el  extractivismo  ecocida que llevan a cabo porque  lo único que importa es engrandecer las cuentas bancarias de quienes están a la cabeza de estas corporaciones empresariales.  Aquí hay un problema de fondo, no se trata de inocentes trabajadores que quieren trabajar en paz, se trata de un gremio empresarial que históricamente ha operado desde el conservadurismo y la violencia, ocupando de mercenarios a sus choferes. Refiriéndome a  estos últimos,  se podría  esperar más de quienes sobreviven y reproducen su vida al alero de estos buitres, probablemente no. Y quizás no tengan mas culpa que querer vivir  con las herramientas que cuentan en la barbarie de la sociedad de la mercancía,  pero un poco de dignidad no les vendría mal.  Al menos no se presten para sus shows, que patético fue ver el video de un camión paseándose por las calles de Valparaíso acarreando en la base donde se apoya la tolva, un camión quemado con un lienzo que decía no más violencia, que performance más patética y mala. Que puesta en escena del ridículo. Un camión quemado es violencia, Wow que nivel de show!

Quiero hacer mi show!

Esa performance nos muestra muchas cosas, primero , el patriotismo oligárquico que no es otra cosa que la obsesión enfermiza de producir dinero eternamente, lo  que es parte de la pasión internacional que genera en la burguesía  la ganancia,  la  que a su vez debe estar en constante crecimiento, transformándose en un fin en sí mismo; Segundo, que la violencia para ellos se traduce en la quema de máquinas, de cosas, pero el desastre medioambiental, el daño a la tierra y a sus seres ni siquiera lo ven. No les interesa, para ellos estos seres vivientes  son objetos y las cosas adquieren en ellos el valor de lo viviente; Tercero, es una performance patética, da un poco de vergüenza ajena, la falta de creatividad de los sectores conservadores oligárquicos causa repulsión.  Además de ser aburridas y dirigidas a un público que se toma por imbécil demuestran  la podredumbre de espíritu con que operan en sus cotidianidades y sentires. Pero ya se les acabará el show, nuevos tiempos se avecinan…

Pd:  El ecocidio capitalista en el mundo se lleva a cabo de diversas formas, acá en Chile las forestales, las termoeléctricas, las mineras, la pesca de arrastre y las  salmoneras son las principales responsables.  La actual explotación de la tierra  no es en función de un mercado local, sino que mundial, y he ahí la gravedad y la intensidad del impacto en las zonas explotadas.

(su) realidad fermentada Es un espacio que busca disputar la hegemonía cultural e informativa que deriva del capitalismo patriarcal colonialista.

Arriba